martes, 27 de noviembre de 2007

¿Hacia dónde van los medios de comunicación en España?

Nunca los medios de comunicación españoles se habían encontrado en una situación más dramática. Con una televisión generalista entregada, en su mayor parte, a los brazos del sensacionalismo, la amoralidad y el histrionismo más aprovechado. Con las principales emisoras de radio que, desde un punto de vista informativo, se han tornado en comunidades radicalmente banderizas absolutamente sumisas a los partidos afines. Con unos grandes periódicos que, hoy más que nunca, se encuentran demasiado entregados a la causa de defender a los políticos más cercanos y al objetivo de reflejar la realidad, no tal y como ésta es, sino como interesadamente se contempla desde los despachos de los consorcios empresariales que mantienen la propiedad de cada medio. Y, en fin, con una clase periodística que, en demasiados casos, nunca ha estado tan infiltrada por individuos sin escrúpulos que nada tienen que ver con la información, por profesionales iletrados y orgullosos de su ignorancia, por hombres y mujeres que convierten las redacciones de los medios en escenarios supeditados a captar más espectadores, a atraer más oyentes utilizando las tácticas más barriobajeras o a conseguir lectores empleando cualquier tipo de recurso, sea éste noble o absolutamente indecente.

La semana pasada, un mujer rusa llamada Svetlana murió asesinada por su pareja después de que ésta la hubiera tendido una trampa en uno de los muchos programas éticamente indecentes, intelectualmente nulos, espectacularmente zafios y argumentalmente banales que se emiten por los diferentes canales de televisión. El interés público, que ha de ser una de las metas a conseguir por la actividad periodística, se ha confundido con el interés del público, y a partir de aquí, todo vale, todo es posible. Durante los últimos meses, los periódicos de referencia de este país han estado combatiendo entre ellos ofreciendo al público un espectáculo lamentable en el que lo que prima no es la información y la defensa de los valores democráticos sino el manipular torticeramente los mensajes para aparentar que se tiene razón y, lo que es peor, para transmitir la idea de que “los nuestros” son los que nunca se equivocan. En fin, un espectáculo lamentable, banal, envilecido y absolutamente revelador de cómo es la sociedad en la que vivimos: infantil, frívola, caprichosa, carente de valores, libre de referentes, éticamente dúctil, ideológicamente débil, políticamente indocta y culturalmente enferma.

José Antonio Zarzalejos, director de ABC, y un periodista excepcional, entendiendo la palabra periodista en su acepción más clásica, honrada y elegante, lo ha expuesto muy claramente en un artículo recientemente publicado en su periódico: “La expulsión de los periodistas profesionales, con trayectoria y solvencia cívica, de los medios masivos y su sustitución por intrusos que invocan las libertades constitucionales, e incluso las profesionales del secreto y la cláusula de conciencia, para perpetrar sus fechorías es una de las causas de la situación por la que estamos atravesando, aunque no la única. El propósito de espectacularizar la noticia, hacerla más morbosa y adictiva, constituye la deriva amoral de no entender la convivencia desde parámetros de civilidad en los que deben jugar determinados valores y principios. El aburrimiento puede llegar a ser una sensación protegible en un régimen democrático cuando la alternativa es el histrionismo, la imprudencia, la inmisericordia y la banalidad. El caso Svetlana supone el paroxismo -una especie de finisterre mediático- que resume lo peor de lo que está sucediendo en ese orden de cosas.”

3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. Precisamente, lo que dice filomeno2006 es un ejemplo de lo que comento en el post: ¿por qué la calidad de un periodista, o de un medio de comunicación, ha de medirse por su nivel de ventas o por su audiencia?. Si los mejores periodistas son los que más ejemplares de sus periódicos consiguen vender, los mejores profesionales de Europa son los responsables de los periódicos sensacionalistas de Inmglaterra, Alemania u Holanda.

    ResponderEliminar
  3. Le has dado en el clavo 100% imposible definir mejor el "panorama" mediatico tanto nacional como a nivel global. Ante está verguenza propongo el boicot a los medios: apagar nuestros televisores, que las audiencias desciendan hasta niveles record nunca conocidos. Lo mismo con nuestros receptores de radio, apagarlos, no comprar la prensa escrita. seguro que entenderan el mensaje. Como todo depende de nosotros, no sirve decir que está mal pero no hacer nada por cambiarlo. hagamosles llegar el mensaje por lo menos los que estamos despiertos y queremos cambiar algo.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...