viernes, 11 de abril de 2008

25 años de italo-disco

En 1983, el compositor italiano Sandro Oliva se encontraba finalizando una extraña canción que comenzaba con el sonido de un teléfono haciendo una llamada y que, básicamente, se mantenía sobre un vibrante juego de sintetizadores y un ritmo elemental de cuatro por cuatro. Solamente le faltaba una voz peculiar para acompañar a su construcción musical y, casualmente, halló ésta en un joven de Mantova (Italia), con notable talento para la música y que, desde los quince años, ya tocaba en clubes y discotecas. Gianni Coriana, que así se llamaba el joven, aceptó la oferta de Oliva y, acordándose de “Casablanca”, tomó el nombre artístico de “Ken Laszlo”. Las bases del “Hey, hey, guy” (ver vídeo), el que a la postre sería el primer gran éxito del italo-disco, ya estaban sentadas.
Pero, ¿qué entendemos por italo-disco?. Fundamentalmente, el italo-disco es un término que engloba diferentes tipos de música disco, pop y dance que a comienzos de la década de los ochenta comenzaron a crearse en Italia, pero también en España y Alemania, y que se caracterizaban por ser temas basados en la utilización masiva de sintetizadores y cajas de ritmos. Las canciones de este género eran, en cuanto a su forma, excepcionalmente melódicas, extraordinariamente rítmicas e intensamente pegadizas, y, en lo que hace referencia a sus contenidos, trataban casi siempre de mensajes frívolos, alegres, ingenuos, floridos y románticos que dibujaban un mundo feliz únicamente centrando en la diversión.
Durante los años centrales de la pasada década de los ochenta, el italo-disco reinó en prácticamente toda Europa y tuvo un auge especial en los países del Este y también en América del Sur. No ocurrió lo mismo en los países anglosajones, como Gran Bretaña o Estados Unidos, donde este tipo de música no tuvo un reconocimiento especial, salvo en casos muy concretos.
Hoy, un cuarto de siglo después de todo aquello, del italo-disco se reconoce su enorme capacidad para dar luz a un conjunto de buenas canciones divertidas y brillantes, por la eficacia de su producción, y, sobre todo, por haber puesto sobre el tapete algo muy básico pero que en demasiadas ocasiones se olvida: que la música ha de ser también diversión y entretenimiento.
El paso del tiempo ha hecho que el italo-disco haya ganado en prestigio y, de hecho, algunas grabaciones originarias de aquellos años son buscadas hoy con fruición e interés. Personalmente, si tuviera que destacar los cinco temas más representativos, y mejores, de este tipo de música, citaría, además del ya nombrado Ken Laszlo y su clásico “Hey, hey, guy”, los siguientes: Den Harrow y su “Taste of love”; P. Lyon y su “Happy children”; Savage (en la fotografía), y su “Don’t cry”; Lime, con su “Babe we're gonna love tonight”, y My Mine y su “Hipnotic tango”.
En mi blog Canciones en el Recuerdo pueden encontrar un gran número de temas italo-disco





1 comentario:

  1. Excelente glosa de unos años,los 80,que tuvieron como banda musical el italo disco....mis recuerdos de juventud se funden con esa música, melodias pegadizas, uqe para siempre estarán en mi memoria. Ahora ya con 40 recien cumplidos...miro hacia atras y se me dibuja una sonrisa de complicidad al ritmo de "Diamond" de Via Verdi...una joya.

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