jueves, 15 de enero de 2009

La América profunda, melancólica y solitaria de Walker Evans

Calles solitarias, polvos del desierto, miradas huidizas, neones desvencijados, rostros intensos, tiendas de barrio, páramos insondables, vientos calurosos, personajes cincelados por el paso del tiempo, gasolineras ausentes, barberías solitarias... Estos son los argumentos cotidianos retratados con crudeza, mimo y pasión por Walker Evans (1903-1975), uno de los más brillantes fotógrafos norteamericanos del pasado siglo.
Las imágenes de Evans, casi siempre en blanco y negro, reflejan la América profunda de los años treinta y cuarenta, recogen como quizás nadie lo ha hecho las carencias de tantas vidas aisladas, solitarias y perdidas en el medio, en la nada, de una nación que todavía seguía haciéndose a sí misma.
Walker Evans fue contratado a comienzos de los años treinta por la administración agraria norteamericana (Farm Security Administration) para que retratara y dejara testimonio de los efectos dramáticos que la Gran Depresión de 1929 había dejado en el corazón de Estados Unidos. Le pidieron un extenso reportaje documental, pero él legó a la posteridad una excepcional obra de arte con trabajos fotográficos que hoy pueden contemplarse en los principales museos del mundo.
Walker Evans siempre declaró que su objetivo como fotógrafo era captar imágenes que fueran “literarias, referenciales y trascendentes”. Pues bien, sin ninguna duda, lo consiguió y legó un testimonio excepcional de las precarias condiciones en las que vivían las gentes de las zonas rurales del sur de Estados Unidos.

Nacido en St Louis (Missouri), Walker Evans estudió literatura durante algún tiempo, luego viajó a París y posteriormente regresó a Nueva York, donde fotografió la vida literaria y artística de la ciudad mientras trabajaba como cajero en Wall Street.
Durante la II Guerra Mundial trabajó para grandes publicaciones, incluyendo la revista "Fortune", para la que trabajó como fotógrafo durante veinte años, hasta que se decantó por la enseñanza.
La sala de exposiciones de la Fundación Mapfre en Madrid acaba de abrir una ambiciosa retrospectiva del trabajo de Walker Evans, con un centenar de sus originales tomados entre 1928 y 1975. Si no conocen a este fotógrafo, háganse un favor y visiten la muestra.

En el vídeo, repaso a algunas de las mejores fotografías de Walker Evans.


1 comentario:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...