miércoles, 14 de enero de 2009

¿Qué le ocurre a la ciencia-ficción literaria?

Si alguien duda de que la ciencia-ficción en su vertiente literaria se encuentra en horas bajas, muy bajas, es suficiente con que se acerque a los estantes de cualquier gran librería en los que se agrupan las novedades del género. Miren las portadas, observen los nombres de los autores y... ¡sorpresa!, lo que ahora se está vendiendo como lo más actual, en forma de reediciones, bajo carátulas novedosas, en distintas colecciones y con formatos de publicación diferentes, son los mismos libros y los mismos escritores que lideraron el género en la segunda mitad del pasado siglo.
Isaac Asimov y su magnífica saga de la “Fundación”; Orson Scott Card con la larguísima, y en algunos capítulos extraordinaria, fábula de “Ender, el xenocida”; Kim Stanley Robinson y su trilogía sobre la terraformación de “Marte”; la inolvidable serie de “Los Cantos de Hyperion” de Dan Simmons o la extensa e irregular obra de Philip H. Dick.
A todo esto hay que añadir las sucesivas, perennes y repetitivas reediciones de grandes autores clásicos como Ursula K. Lewis, Roger Zelazny, Connie Wiollis, William Gibson o Stanisław Lem. Como ven, nada diferente, nada llamativo, desde la última generación de escritores maestros del género que surgió hace un par de décadas bajo el liderazgo de nombres como los de Neal Stephenson, Greg Bear o Greg Egan. Pero, últimamente, estos escritores parecen abandonar el género para correr hacia valles más rentables y más accesibles para el gran público como los del tecnothriller, la fantasía o la novela policiaca clásica. Si a esto le añadimos que Arthur Clarke ha muerto hace unos meses, que JG Ballard padece un cáncer terminal y que Ray Bradbury, con 88 años, ya está pensando en su final y pide que sus cenizas se esparzan en Marte, los aficionados nos encontramos que un panorama muy empobrecido.
¿Qué le pasa a la ciencía-ficción?. En un artículo publicado hace algunos meses en el suplemento cultural “Babelia”, y firmado por Jacinto Antón, Miquel Barceló, escritor, editor, profesor y uno de los grandes, quizás el mejor, especialista del género en España, señalaba que “el lector de ciencia-ficción típico es una persona interesada, en mayor o menor grado, en temas tecnológicos. Es una persona que pasa mucho tiempo en internet y ese tiempo ya no lo dedica a leer. Y está el audiovisual. El aficionado a la ciencia-ficción, al que siempre le han encantado las películas, encuentra un acceso ilimitado a ellas y a las series de televisión del género en la red, puede bajarse lo que quiera y verlo tranquilamente en casa. En referencia a la televisión, estamos hablando de muchas horas: las diez temporadas de ‘Stargate SG 1’, las cuatro de ‘Stargate Atlantis’, todos los capítulos de ‘Battlestar Galactica’, ‘Star Trek’, etc.
Otro fenómeno que perjudica a la ciencia-ficción, apuntaba Barceló en el mismo texto, es que muchos de los temas clásicos del género forman parte hoy de nuestra vida cotidiana y ya no los percibimos como tales. La bioingeniería, por ejemplo, la inteligencia artificial o la continua revolución en las comunicaciones. Eso ya no nos parece ficción, sino pura ciencia. En general, la especulación parece haber perdido el sentido que tenía antes. El mañana se está comiendo el futuro. "La realidad deja obsoleta pronto cualquier predicción o hace ridículos los escenarios imaginados. Por eso una buena parte del género se dedica desde hace tiempo al futuro cercano, inmediato, más controlable, como hizo Gibson con ‘Neuromante’ o como ha hecho el ciberpunk. El futuro lejano interesa menos".

Más información en el artículo “Una galaxia que se apaga”




En el vídeo adjunto, un curioso e interesante trabajo, desarrollado por el Museum of Media History de Florida (Estados Unidos), en el que se explica, en un marco de ciencia-ficción, hacia dónde puede caminar el mundo en los próximos años teniendo en cuenta el presente y la evolución de las grandes compañías cnstruidas sobre las nuevas tecnologías de la comunicación y la información.





Vídeo en el que se explica el carácter visionario de dos maestros de la ciencia-ficción Julio Verne e Isaac Asimov



1 comentario:

  1. Si te gusta la literatura de ciencia ficción ahora tienes la oportunidad de leer la novela titulada LA PIEDRA HABBAASSI, que puedes adquirir a través de Amazon, cuyo resumen es "Un descubrimiento casual sobre una cultura ancestral en Perú, los “Paracas”, es el origen de un interesante relato de viajes que conducirá al protagonista por tres continentes, a lugares llenos de encanto donde tendrá que hacer frente a las dificultades que irán surgiendo, a la vez sigue un camino de descubrimiento personal con numerosas experiencias que le conducirán a un crecimiento interior más allá de su imaginación. Una novela que mezcla a partes iguales información sobre los últimos descubrimientos científicos en neuroanatomía y psicología, con la tradición milenaria de pueblos desaparecidos."

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